Del Fitball al Ballast Ball

Invitado especial: Dimas J. Calle

Del Fitball al BOSU, de 1968 a 1999, de Aquilino Cosani a David Weck, de Italia a EE.UU… en definitiva, un resumen de la historia de los materiales inestables y el entrenamiento funcional, aunque nadie haya definido exactamente qué es esto último.

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Como lo verdaderamente interesante de este artículo es el video que os presentamos, en vez de dejarlo para el final, lo “incrustamos” aquí mismo.

Para los más ávidos, o que hayan fruncido el ceño al leer en la presentación del artículo “… aunque nadie haya definido exactamente qué es esto último”, enlazamos un texto imprescindible de la web Personal Trainer Development Center: “The Death of “Functional” in Personal Trainer”. Que recientemente me hizo llegar el gran Mintxo Lasaosa y que no deseo que se pierda en la inmensidad de internet.

Y para los que queráis saber un poco más sobre el fitball, os dejo “la historia del fitball”, publicada en el libro: “Nuevas Tendencias en Entrenamiento Personal” en el año 2009 por la editorial Paidotribo.

El Fitball® es el material más conocido dentro de los MAIN (materiales inestables) debido a su dilatada historia. La empresa DALTER se encargó de la difusión, promoción y distribución del Fitball® en los años 90, así como del programa de entrenamiento Fitball® training.

La definición de Fitball® es la de “un elemento de entrenamiento que consiste en un balón gigante inflable de diferentes tamaños de acuerdo a la envergadura del practicante” (DALTER, 1996).

Aquilino Cosani, un fabricante de juguetes italiano, nacido en 1924 es su inventor. La patente fue registrada en Italia en 1968 y en EE.UU. en 1971. La sustitución del caucho por el vinilo no tóxico permitió la fabricación de balones gigantes. Cosani inventó un balón inflable que llamó “PON PON” para el uso en juegos y ejercicios. Este balón tenía una manija rígida como cierre (ver imagen de la patente). Cosani reajustó y mejoró el balón durante los años ochenta. Su siguiente producto se llamó “HOP”, era también un balón con una manija o tapón de seguridad, pero esta vez la manija fue diseñada en un material más suave y moldeada con respecto a la bola. La progresión de la calidad del balón se orientó continuamente a perfeccionar la manija de seguridad.

Los colores iniciales que elaboró Cosani fueron el amarillo, el verde y el naranja. El nombre con el que se dio a conocer el producto en Europa fue Gymnastik© ball. En 1981, se divide la compañía que producía los balones. En Internet podemos encontrar la empresa Ledragomma (www.ledragomma.com) fundada en 1950 y Ledraplastic (www.gyminc.com) creada en 1981 por Cosani. Tan solo la segunda comercializa los balones gigantes con el nombre de Fitball®. Ledragomma emplea el nombre Gimnastik® ball.

Después de esta escisión, Cosani desarrolló otra línea de colores (rojo, azul y amarillo) además de unos rodillos recuperativos que denominó Physio Roll®, que han sido empleados tradicionalmente en rehabilitación y recuperación funcional por médicos y fisioterapeutas.

El uso del Fitball® en la fisioterapia es clásico. En los años 60, la fisioterapeuta Mary Quinton descubre estos balones en Bern (Suiza) y los emplea en vez de los balones de playa que eran utilizados en el método Bobath. Durante una época, a raíz de este uso, los balones se conocieron como “Balones de Bobath”. Se usaban casi exclusivamente en tratamientos infantiles de parálisis cerebral.

El empleo en adultos se debe a Susan Klein-Vogelbach, directora de la escuela de fisioterapia de Basel (Suiza) entre 1955 y 1974. Fue la primera en usar las pelotas con adultos con problemas ortopédicos dentro de la teoría del movimiento llamada “Cinética Funcional” desarrollada por la propia Klein-Vogelbach. En 1980 publica “Ball Gymnastyk for Funcional Kinetics”, que desarrolla rutinas de ejercicios con el balón.

Sin embargo, el libro “Exercises with the Gym-Ball” es anterior, publicado por Maria Kucera en 1974. Kucera es profesora de ambas escuelas de fisioterapia: Cinética funcional y Método Bobath, en Munich, desde 1970 a 1988. El libro consta de 270 ejercicios y se tradujo al inglés y español en 1993.

El nombre que el balón gigante adoptó en EE.UU. fue de Swiss-Ball, que podemos encontrar en textos actuales como el de la NSCA (Earle & Baechle, 2004). Aunque en su traducción al español se ha adoptado el nombre de Fitball®. Este nombre se adoptó después del viaje de varios fisioterapeutas estadounidenses a Suiza, donde observaron el trabajo con el balón. Dos de estos fisioterapeutas (Joan Mohr y Pam Mullens), profesores del método Bobath, aprendieron su uso de Mary Quinton, por lo que el empleo pediátrico y neurológico del Gymnastik® ball se extendió rápidamente a EE.UU.

La aparición del término Fitball® data de 1991. El propio Cosani desarrolló un balón específico para el fitness, apoyando la promoción del programa de entrenamiento Fitball® training.

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