Bluetooth y entrenamiento: el futuro que viene (parte 2)

Si alguna vez te has preguntado cómo llega la señal de la banda pectoral que llevas puesta en tu pecho a tu pulsómetro, este es tu artículo. Vamos con la segunda parte (aquí la primera), en la cual profundizaremos en la relación entre Bluetooth, ANT+ y los smartphones.

Bluetooth y entrenamiento 2

Consideraciones previas

Existe una competencia global entre los dos sistemas de transmisión inalámbrica: Bluetooth y ANT+. Hablamos de transmisión de la banda pectoral (frecuencia cardiaca) o cualquier otro dispositivo como medidores de cadencia o potenciómetros. O sea: hablamos del ámbito de la tecnología para el deporte. Esta competencia no se limita a la señal que se envía a los relojes deportivos. La apuesta de Samsung en 2013 fue clara al afirmar que sus smartphones estarían orientados e interesados en la salud, lo hemos visto de manera obvia con la pulsera de actividad Samsung Gear Fit y la aplicación Health S, pero también de manera más sutil al incluir en todos sus smartphones a partir del modelo Galaxy S3, los dos sistemas de transmisión: Bluetooth y ANT+. Lo hemos podido comprobar en el blog ampliamente con el modelo Galaxy S4. Si quieres saber si tu smartphone “lee” ANT+, búscalo en la lista de smartphones ANT+.

¿Por qué Bluetooth está superando a ANT+?

Precisamente porque Bluetooth se encuentra instalado de serie en todos los smartphones, sea la versión que sea. Las marcas de relojes deportivos se están dando cuenta de que si quieren que su reloj interactue con un smartphone, es mucho más fácil hacerlo mediante Bluetooth que mediante ANT+. Las principales marcas ya tienen sus APPs y puedes registrar entrenamientos mediante el reloj deportivo o mediante el smartphone.

Pongamos un par de ejemplos para que se entienda mejor. Garmin (propietario de ANT+) se ha visto obligado a incluir Bluetooth en algunos modelos, como el Garmin Forerunner 620, para poder utilizarlo con el smartphone. Lo mismo ha ocurrido con el nuevo y flamante Suunto Ambit3: para poder relacionarse con el smartphone utiliza Bluetooth. En estas dos marcas, la transmisión ANT+ queda únicamente para la frecuencia cardiaca y demás sensores.

El caso de Polar es distinto, Polar nunca ha sido ANT+. Inicialmente (y todavía para su gama media y baja) utiliza un sistema propio denominado WIND, a mi modesto parecer, el mejor hasta la fecha. Polar ha optado por Bluetooth y ha dependido de él para poder progresar como marca, lo cual también tiene sus inconvenientes.

Y es que Bluetooth se usa para casi todo, por ejemplo, para este sujetador, cuyo corchete solo se desengancha cuando la correspondiente aplicación “True Love” detecta que el amor es verdadero.

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Llegados a este punto, solo nos queda la última parte de esta serie de tres artículos para que entendamos la importancia de los cambios que ofrece Bluetooth con su nueva versión 4.1, pero esto será en el próximo artículo.

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