Lo que más me gusta (y lo que menos) del Garmin Forerunner 910xt (parte 3)

GABRIEL HERNANDO CASTAÑEDA

En esta tercera parte nos ocuparemos exclusivamente de la natación, ya que da mucho de si. Desde la piscina a las aguas abiertas pasando por los sistemas internos que tiene el Garmin Forerunner 910xt de hacer todo esto, y de hacerlo realmente bien.

fotografía: Gabriel Hernando

fotografía: Gabriel Hernando

Antes de continuar, debes saber que simplemente soy un entrenador y aficionado a la tecnología como lo puedes ser tu. Escribo mis opiniones y no tienen porqué ser coincidentes con las del resto de la humanidad, incluso pueden estar equivocadas en ocasiones. Si me he perdido algo, o no estoy actualizado, solo tienes que dejar tu opinión al final del post y estaré encantado de editarlo y corregirlo. Y ahora, al tema de hoy:

La principal diferencia con su antecesor, el modelo Forerunner 310xt es la posibilidad de registrar la distancia de nado y almacenar información por vuelta o “largo”. ¿Y esto, como lo hace? Muy sencillo. El pulsómetro cuenta con un acelerómetro interno, y cuando tocamos la pared para empezar un nuevo largo el procesador dice: “Eh! este tipo (ese soy yo) ha cambiado de dirección: cuenta una vuelta”. Esto es importante, pues si nos paramos en mitad de la piscina para colocarnos las gafas, nos tropezamos con otro nadador o decidimos salir a orinar (es importante este detalle: no orinar en la piscina, en aguas abiertas haced lo que queráis). Bien, pues si confundimos al acelerómetro interno, este puede interpretar este cambio brusco (o muy brusco si nos vamos de la piscina) como una vuelta más.

fotografía: Gabriel Hernando

fotografía: Gabriel Hernando

Además de todo esto, le tenemos que decir al pulsómetro (¿Por qué no utilizaré el acrónimo HUW: head unit work?) la distancia de la piscina en la que vamos a nadar: 25m, 50m o personalizable (o sea, la típica piscina de hotel con forma de legumbre indeterminada).

En resumen: de nuevo más datos de los que podamos analizar. Yo me quedo con la siguiente imagen. Para mi es suficiente poder saber cuanto he nadado sin tener que ir contando los largos (y si me pierdo volver a empezar desde el principio, lo cual llega a ser agotador). Las principales opciones: tiempo, distancia y ritmo.

fotografía: Gabriel Hernando

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Por último, para no tener que mirar el reloj con las gafas de nadar puestas para saber cuanto nos queda, podemos programar una sencilla alarma para que “salte” a los 500 metros, 1000 metros, etc.

fotografía: Gabriel Hernando

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En aguas abiertas todo es más sencillo: el pulsómetro debajo del agua lo pasa mal para transmitir la señal GPS, así que puedes ingeniártelas para que no esté sumergido. Si estás en plena competición de triatlón no te compliques, déjalo en la muñeca, que vaya registrando el tiempo ya que la distancia la conoces. Además, parte de la brazada es fuera del agua, y en ese momento si recibe la señal GPS, con lo que Garmin ha desarrollado un algoritmo para compensar la deficiencia de la señal en la parte sumergida de la brazada y hacer una estimación de la distancia total, un 10-15% de error como máximo.

Pero si eres un purista y quieres saber exactamente cuanto has nadado, como ya he comentado, debes mantener el pulsómetro fuera del agua. La opción más sencilla es nadar con un solo brazo mientras el otro sujeta el pulsómetro fuera del agua, lo cual además es absurdo. La opción más lógica es ponerte 2 gorros de baño y entre ellos, el pulsómetro (más bien junto a la nuca, ya que nadarás tumbado). Es muy poco probable que tu Garmin caiga al fondo del mar, tan poco probable como que se te salga un gorro de natación. En serio: no merece la pena!!!

Consideraciones en el agua: el pulsómetro no recoge la frecuencia cardiaca en el agua, pero ambos (pulsómetro y banda de pecho) son sumergibles, por lo que te lo puedes poner al comenzar tu triatlón y ya empezará a recoger datos de frecuencia cardiaca cuando sea realmente importante: en la bicicleta.

Por último, un pequeño pero interesante detalle que nos hace pensar hasta que punto se trabajan estos pulsómetros: Garmin nos dice que su modelo 910xt es ergonómico, esto es: que está pensado para que deslice por tu neopreno fácilmente, sin quedarse atascado. Desde luego podría ser totalmente cuadrado pero no lo es. En la siguiente imagen se aprecia algo el detalle…

fotografía: Gabriel Hernando

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