LO QUE MIDEN LAS PULSERAS (Y COMO LO MIDEN)

Nomenclatura: Pulseras de Actividad, “Activity Trackers”, “Fitness Tracker”, “Activity Wearables” y todos los nombres comerciales que aúnen Activity & Tracker & Fitness & Wearables… La otra parte imprescindible es buscar un nombre comercial que no signifique nada a priori pero que tenga como parte de su definición el prefijo o sufijo FIT: MISFIT, FITBIT, VIVOFIT, JAWBONE (ups… perdón)

La primera pregunta es obligada: ¿Cómo miden lo que miden?… después vienen otras: ¿miden bien?, ¿son precisas?, ¿realmente incrementan la actividad física de quien las lleva puestas?

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Hace ya casi un año escribimos el artículo: LO QUE DICE LA CIENCIA SOBRE: TECHNOLOGIES WEARABLES siendo plenamente conscientes de que fue (y es) uno de los artículos más densos del blog zitaSport.

Recientemente, hemos encontrado más información sobre unos de los aspectos de aquel artículo: la precisión de las pulseras de actividad, así que vamos a ponerlo todo junto a ver que sale.

LO QUE SE PUEDE MEDIR

Las pulseras de actividad miden: pasos (es lo primero que hicieron), gasto energético diario, actividad física vigorosa (lo que podríamos denominar: entrenamiento) y sueño.

El primer estudio que recopilamos es del año 2014 y plantea cómo de bien miden estos indicadores diferentes pulseras de actividad: Misfit Shine, Jawbone UP, Withings Pulse, Fitbit One y Fitbit Zip… de lo mejorcito que había en 2014 en el mercado.

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El resultado es claro y la gráfica sencilla de interpretar: si los datos están agrupados y cerca del “punto 0” (intersección del eje X y del eje Y) eso es muy bueno. Así que se puede concluir que las pulseras de actividad miden de manera muy satisfactoria los pasos y el sueño y bastante peor el gasto energético diario y la actividad física vigorosa (entrenamiento)

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La pregunta es ¿Por qué miden mal el entrenamiento?

La primera generación de pulseras no cuantificaba la actividad física como un momento “aparte” del resto del día, y al integrarlo en la vida diaria no le daba la importancia que merece. El problema, en parte, era provocado porque las primeras pulseras eran sencillos cuantificadores de pasos y no registraban la frecuencia cardiaca del individuo.

Las primeras que sincronizaron una banda pectoral a la pulsera para registrar entrenamientos fueron Polar y Garmin. Posteriormente, todas las marcas han optado por simplificar la relación entre la frecuencia cardiaca y el sujeto incorporando el sensor óptico de medición de la frecuencia cardiaca. Garmin y Polar también.

GASTO ENERGÉTICO DIARIO

Medir pasos es sencillo, pero siempre que hablemos de “pasos convencionales”.

Saltar a la “pata coja” también cuenta un paso, ir dando saltos también cuenta un paso, andar con un bebe en hombros también, subir escaleras, etc.… pero todas estas actividades parecidas a andar, suponen un gasto energético bastante mayor.

De hecho, que a uno le rompan el corazón, también supone un gasto energético mayor que estar sentado viendo la tele plácidamente. Es viral desde hace tiempo el día en que una pulsera Fitbit capturó el momento exacto en el que a un hombre le rompieron el corazón.

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Como estamos viendo, que una pulsera mida el gasto energético correctamente es complicado.

Al respecto, nos hacemos eco de un artículo publicado recientemente por la web fissac: ¿MIDEN LAS PULSERAS Y LOS SMARTWATCH EL GASTO ENERGÉTICO DE MANERA EXACTA?, extraído de un artículo científico publicado recientemente: Accuracy of Wearable Devices for Estimating Total Energy Expenditure: Comparison With Metabolic Chamber and Doubly Labeled Water Method (Murakami et al. 2016).

Excelente imagen – resumen de fissac, la cual copiamos sin autorización alguna, pero insistiendo en la fuente original, que es lo que hace grande a internet:

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Las conclusiones están en la propia imagen: las pulseras no miden de manera válida el gasto energético diario, a pesar de ello, pueden ser muy útiles para controlar la actividad diaria, así como establecer y cumplir objetivos.

LOS PASOS Y EL ALGORITMO SECRETO

Así que seamos menos ambiciosos y centrémonos en el origen del producto: la cuantificación de pasos.

¿Cómo registran las pulseras cada paso que damos?

Esto es sencillo de entender si sabemos cómo funciona un acelerómetro. En este punto, es recomendable descargar una de las miles de APPs que muestran cómo funciona el acelerómetro del smartphone. APP Accelerometer es recomendable, aunque prácticamente todas las APPs son válidas.

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Una vez descargada, prueben ustedes a realizar un movimiento repetitivo y ver cómo los tres ejes (X, Y y Z) dibujan siempre un mismo “patrón”, por ejemplo ¡andar!… realizando diferentes movimientos comprobamos como andar es diferente de subir escaleras o de saltar a la “pata coja”… así que las pulseras de última generación aprenden esas gráficas resultantes y van identificándolas para intentar separar lo que es un paso de cualquier otra cosa… es lo que se denomina “el algoritmo secreto”.

Algo similar hace el reloj ATLAS, que tiene en su memoria interna bastantes movimientos de fuerza / musculación y además tiene la opción de memorizar nuevos a petición del dueño… el reloj identifica el movimiento, lo compara con la base de datos y puede decirnos que “ejercicio de pesas” estamos haciendo, las repeticiones que llevamos, etc. para memorizarlo todo y volcarlo a una web al finalizar la sesión.

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Así que (se supone) que las actuales pulseras de actividad miden mejor los pasos que las pulseras de la primera generación.

Este estudio es del año 2015: Accuracy of Smartphone Applications and Wearable Devices for Tracking Physical Activity Data

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Y la gráfica que lo acompaña es muy fácil de interpretar:

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En resumen: si quieres una pulsera para contar pasos y te compras una Nike FuelBand tendrás que andar más pasos para llegar al mismo sitio.

Por otra parte, y sin llegar a considerarse un estudio científico (y así lo expresan claramente repetidas veces en el artículo), en la cadena CNBC se han puesto 10 pulseras a la vez y las han probado con mucha ilusión:

Los resultados los presentamos a continuación, y se pueden leer en el artículo: Here’s what happened when I wore 10 fitness trackers at once

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PULSERAS: LO QUE VIENE

El reto actual de las pulseras de actividad es cuantificar el sueño.

Generalmente, las pulseras dividen el sueño en: 1) sueño profundo o reparador, si la pulsera no se mueve mucho, teniendo en cuenta que sigue en la muñeca del propietario y 2) sueño ligero, si la pulsera se mueve más.

Las pulseras de última generación van aprendiendo si eres más de moverte durmiendo o de estarte quieto, y en base al histórico que vayan almacenando ajustan la cantidad de sueño profundo y ligero de cada noche.

Además, si estás en un momento de sueño profundo retrasan el despertador para que se active en un momento de sueño ligero, algo lógico para que cueste menos despertarse.

Esto llevado al extremo es lo que hace SLEEP SHEPHERD BLUE: medir las ondas cerebrales durante el sueño y reportar un informe a la APP asociada cada mañana… típico producto inventado por los extraterrestres para leer nuestra mente, dirían los conspiranoides.

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Pero dejando de lado productos experimentales, lo que está bastante cerca es la medición del pulso en formato 24×7 (24 horas a la semana durante los siete días de la misma), y más aún, la medición de la variabilidad de la frecuencia cardiaca, que nos puede dar información interesante sobre nuestro estado de fatiga y recuperación. Los sensores ópticos para la medición de frecuencia cardiaca que midan la variabilidad de la misma están cerca, encabezados por la empresa Valencell.

Mientras esto sucede, siempre podemos entretenernos poniéndole la pulsera al gato: Cosas que hacer con FITBIT: ponérselo al gato

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