TECNOLOGÍA DEL SUEÑO (PARTE II: ESTRATEGIAS WEARABLES Y FASES DEL SUEÑO)

Antes de empezar a analizar los productos que vienen, los que serán habituales en la próxima década, vamos a repasar lo que ofrece el mercado al “usuario final” que quiere medir la calidad de su sueño. Tecnología del sueño que ya existe en este artículo, en los siguientes: el futuro inmediato.

TECNOLOGÍA DEL SUEÑO: MARGINAL GAINS

Hace unos días publicamos el artículo marginal gains, en el que repasábamos las estrategias del equipo ciclista Sky para mejorar constantemente. Leer aquí.

En lo referente al sueño, tan solo una curiosidad añadida al artículo ya publicado sobre las ganancias marginales.

Todos los ciclistas profesionales, durante una gran vuelta por etapas, deben dormir cada día en un lugar distinto, en un hotel en el que el colchón puede ser del gusto del ciclista o hacerle pasar la peor de las noches y levantarse con dolor al día siguiente.

¿Cómo lo evitamos con la filosofía marginal gains?

Nota: en este caso sería más apropiada la filosofía “tengo mucho presupuesto así que me permito llevarme los cochones conmigo”. Hay poca ciencia detrás de esta estrategia, más bien hay mucho dinero.

El equipo Sky viaja con sus colchones y almohadas que los ciclistas utilizan habitualmente antes de las grandes vueltas.

Esto supone un cierto nivel de logística pero sobretodo un alto nivel económico: el material hay que transportarlo y hacen falta personas que preparen las habitaciones de los hoteles antes de que lleguen los ciclistas y que las desmonten cuando se vayan.

Si el equipo Sky es capaz de desarrollar tal nivel de logística para mejorar el sueño de sus ciclistas, ¿a qué esperamos para medir la calidad del sueño?

ESTRATEGIAS WEARABLES

Iremos viendo que las estrategias de medición del sueño van a estar relacionadas con los colchones más que con los wearables pero hemos querido parar y hacer un repaso de lo que ofrece el mercado para el “usuario final” actualmente. Sin duda, el i+D está en las almohadas, los colchones y los dispositivos en la cabeza, pero eso será en los próximos artículos.

Los relojes deportivos y pulseras utilizan tres estrategias bastante sencillas para ofrecer información al usuario sobre su descanso: SLEEP MODE (manual y automático), SLEEP TRACKING y 24×7. La terminología, aunque común, es nuestra, así que no es un sistema de clasificación que se pueda encontrar como tal en internet (ver el primer artículo de la serie: TECNOLOGÍA DEL SUEÑO: MAKING OFF).

Las estrategias pueden combinarse en un mismo dispositivo, no son excluyentes. Los hay que solo cuentan con uno de ellos pero también podemos encontrar wearables muy avanzados, como el Apple Watch que las combina y deja que desarrolladores independientes creen APPs optimizando las posibilidades.

ESTRATEGIA WEARABLE 1: SLEEP MODE

Simplemente se trata de indicar al dispositivo (reloj o pulsera de actividad) que estamos durmiendo para que cuantifique el tiempo de sueño y genere un histórico que poder analizar, en el que encontraremos la hora habitual de acostarnos, de levantarnos y el tiempo de sueño.

Los primeros modelos solicitaban al usuario que indicara manualmente el momento de acostarse y el de levantarse. Actualmente, los algoritmos internos de los dispositivos pueden observar que apenas hay movimiento, con lo que entienden que el usuario se ha ido a dormir o notar que el usuario se ha levantado y estimar la hora en que lo hizo. Para ello, los dispositivos necesitan tener un IMU (Inertial Measurement Unit) convencional y un poco de desarrollo de software para que el dispositivo entienda lo que está sucediendo.

Garmin introdujo la opción automatic sleep mode en 2015 en la gran mayoría de sus dispositivos de muñeca, tanto pulseras de actividad cómo relojes.

ESTRATEGIA WEARABLE 2: SLEEP TRACKING

Además de determinar automáticamente cuando nos acostamos y nos levantamos, Garmin utiliza el IMU interno para crear una gráfica que nos dice si nos estamos moviendo durante la noche o si nuestro sueño es placentero, es lo que se denomina habitualmente Sleep Tracking (seguimiento del sueño).

Por su parte, lo que hace Polar es agrupar estos momentos de descanso profundo sin movimiento y denominarlos “sueño reparador” y agrupar los momentos de sueño con movimiento y denominarlo “sueño agitado”. Se trata de un planteamiento casi científico, pues está relacionado con las fases del sueño de las que ahora hablaremos.

En cualquier caso, Polar informa responsablemente de las particularidades de su método:

Debes de tener en cuenta tu tiempo de sueño total al interpretar el porcentaje de sueño reparador. Es posible tener el mismo porcentaje de sueño reparador durante noches con 4 horas y 7 horas de sueño.

Evita comparar tus datos con los de tus amigos. Son datos muy personales y los hábitos y el ambiente para dormir varían.

Por cierto, la actigrafía es el método científico más utilizado para analizar el movimiento durante el sueño. Es el mismo que tienen relojes y pulseras de actividad: medir el movimiento, grabarlo y analizarlo mediante un sensor colocado en la muñeca, generalmente del brazo no dominante.

ESTRATEGIA WEARABLE 3: 24×7

24×7 en tecnología es la forma abreviada de decir que algo mide de manera continua (24 horas al día los 7 días de la semana). Sería más sencillo llamarlo “medición continua” pero probablemente entonces no sería tan geek.

La estrategia 24×7 está íntimamente asociada al sensor óptico (Optical Heart Rate) que cada día vemos en más relojes y pulseras de actividad. Del sensor óptico hemos hablado bastante en el blog zitaSport, tal vez uno de los mejores artículos haya sido la comparativa de precisión de distintos modelos de relojes deportivos que miden frecuencia cardiaca con sensor óptico. Puedes leer: OPTICAL HR – ANÁLISIS DE FUNCIONAMIENTO.

Lo que hacen algunos dispositivos con sensor óptico es medir la frecuencia cardiaca durante la noche, generalmente a intervalos de tiempo suficientemente espaciados para que la actividad del sensor no se coma la batería del dispositivo.

Un buen ejemplo de este sistema de funcionamiento lo encontramos en la activity tracker Fitbit Charge HR (también lo tiene la Jawbone UP3 y UP4, por ejemplo). Para empezar, el modo Sleep Mode es automático, además, ofrece Sleep Tracking y para terminar, puede medir la frecuencia cardiaca en el modo 24×7, con lo que completa las tres estrategias existentes.

Sin embargo, a la hora de unir estrategias son los dispositivos programables, los smartwatch, los que mejores soluciones encuentran ya que el trabajo muchas veces no lo hace la propia marca sino desarrolladores independientes (3rd party suelen llamarse).

En el caso del Apple Watch tenemos la APP Sleep Pulse (ya por la versión 2) con un precio de 3,99$ que integra las tres estrategias con bastante suficiencia.

PRÓXIMAS ESTRATEGIAS: SLEEP RECORDING

Lo siguiente, implantado de manera minoritaria pero no tardará mucho en extenderse pues es sencillo, será grabar con el micrófono del teléfono cualquier sonido que pueda hacer que el usuario durmiente se desvele o incluso registrar posibles apneas o dificultades respiratorias durante la noche.

La APP SleepRate (Android e iOS) ya lo hace, y junto con una banda pectoral compatible (si es que estás dispuesto a ponerte una banda pectoral de frecuencia cardiaca para dormir) ofrece un análisis exhaustivo de la calidad del sueño.

FASES DEL SUEÑO

Al hablar del caso de Polar, que diferencia entre sueño reparador y sueño agitado, nos habíamos dejado pendiente hablar de forma somera sobre las fases del sueño, esto es interesante ya que en la tercera parte de esta serie de artículos sobre el sueño veremos cómo los dispositivos que vienen, los que están incubándose en el universo paralelo que es crowdfunding miden (o presumen de hacerlo), las diferentes fases del sueño.

Un buen descanso no debe basarse tan solo en el número total de horas que dormimos, casi más importante son los ciclos.

Un ciclo de sueño dura entre 90 y 110 minutos y se compone de cinco etapas: 1, 2, 3, 4, y sueño REM (movimiento rápido de los ojos). Estas etapas progresan cíclicamente desde 1 hasta REM y luego comienzan de nuevo.

Otra forma más sencilla de dividirlo es en etapa REM y etapas NO-REM (NREM). La etapa REM es diferente a las otras cuatro ya que es en la que soñamos y se caracteriza por un rápido movimiento de ojos. Es en la que se producen los “sueños lúcidos” (atentos a lo que intenta el producto Neuroon, que podremos leer en los próximos artículos).

La etapa 1 es el sueño liviano, cuando se entra o se sale del sueño. En esta etapa es fácil despertarse, con lo que obviamente todos estamos pensado que si un dispositivo puede saber si estamos en esta etapa, seguro que ajustará nuestro despertador para despertarnos justo en este momento y no durante el sueño profundo.

Las etapas del sueño se pueden medir con un electroencefalógrafo. Según Wikipedia, “la EEG o electroencefalografía es una exploración neurofisiológica que se basa en el registro de la actividad bioeléctrica cerebral en condiciones basales de reposo, en vigilia o sueño”. Veremos mucho de esto cuando repasemos los productos crodwfunding ubicados en la cabeza.

Sin duda, lo malo de este planteamiento que podríamos denominar “despertar dulce” es que la etapa 1 te pille un día 45 minutos más tarde de lo habitual y ya no llegues al trabajo o donde tengas que ir… ahora bien, para aquellos que se despiertan sin prisa, parece una solución muy interesante.

La etapa 2 es el sueño ligero, la etapa 3 supone la transición del sueño ligero al sueño profundo y la etapa 4 es el sueño profundo. La etapa 4 dura unos 20 minutos en cada ciclo. Se considera que ésta es la etapa que determina una buena o mala calidad del sueño en términos de su eficiencia, esto es, la experiencia subjetiva de que el sueño ha sido o no reparador. No querréis que se os despierte en esta etapa.

Cada noche deberíamos completar entre 3 y 5 ciclos completos de sueño para despertarnos felizmente en la etapa 1, de sueño ligero.

Esta es una gráfica de cómo debería ser una buena noche de descanso según la APP Sleep Cycle que intenta despertarnos en la etapa 1 de nuestro sueño grabando nuestros sonidos y movimientos al dormir. Evidentemente, hay que meter el teléfono en la cama (no seré yo el que pruebe esta APP).

SLEEPING MARGINAL GAINS

Así que ya lo tenemos todo preparado para el siguiente de los artículos de la serie TECNOLOGÍA DEL SUEÑO (PARTE III: PRODUCTOS UBICADOS EN LA CABEZA).

Empezaremos a analizar los productos crowdfunding y a preguntarnos ¿Cómo puede la tecnología mejorar nuestro sueño?, evidentemente, lo que no se mide no puede mejorarse, así que lo primero será medir el sueño, después analizarlo y en una última fase, establecer estrategias para la mejora de la calidad del mismo. ¿Qué productos están a punto de salir al mercado?, ¿Qué miden?, ¿Qué está pasando en el universo paralelo que es crowdfunding?, ¿Dónde ponemos los sensores?…

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